Los anillos de la creación

¿Quién colocó esos anillos en medio del océano? Nadie lo sabía con certeza. Cuando por primera vez pusimos pie en las aguas poco profundas de Lauz soñábamos con el origen de aquellas enormes estructuras encontradas alrededor del mundo. Se crearon leyendas sobre ellas, tentando la posibilidad de un origen divino o alienígena. Una cosa era cierta: Donde están estas estructuras está la vida, y en abundancia.
Estos resto antiguos sirvieron de refugio y fuente de materiales para los primeros pobladores del planeta, por lo que era común que estos lugares fueran habitados. Otros tardaron varias décadas en ser descubiertos, hasta que los primeros satélites que lanzamos fotografiaron estructuras no detectadas en medio de los bosques tropicales y cadenas montañosas.
Ahora sabemos que estas megaestructuras esparcidas por el planeta son los vestigios del Gran Proyecto de Terraformación orquestado por nuestros antepasados generaciones atrás. Antes de que llegáramos al planeta, antes de que hubiéramos nacido, estas máquinas protegían y cuidaban de los primeros seres vivos en Lauz, enriqueciendo el ecosistema primordial que llamamos hogar.
El estado de conservación de estos sitios arqueológicos sigue siendo asunto de debate. Algunos afirman que estas máquinas no pretendían quedarse después de la terraformación del planeta, y que deben ser desmanteladas. Otros dicen que estas máquinas son parte de la biosfera que ayudaron a crear, y por lo tanto deben quedarse. Hay incluso propuestas sobre recuperar y reparar estos sitios para ser usados para entender mejor la biosfera de Lauz.